Caracoles, ocarinas y tambores que llamaban a los dioses
Los mayas tenían una rica tradición musical ritual y festiva. Los códices y murales preservan las imágenes; algunos instrumentos se siguen tocando en ceremonias contemporáneas.
La caracola marina (Strombus gigas) llamaba al inicio de ceremonias. Su sonido grave atravesaba la selva.
El tunkul de tronco hueco y el huehuetl con membrana de piel marcaban el ritmo de procesiones.
Cientos de ocarinas de cerámica en forma de aves, jaguares y dignatarios han aparecido en tumbas. Eran ofrendas y también instrumentos para conducir al difunto.
En Maní y Yaxcabá aún se realizan jaranas y vaquerías con instrumentos derivados de la tradición maya-mestiza.