La capilla sixtina maya escondida en la selva chiapaneca
Descubiertos en 1946 por exploradores guiados por lacandones, los murales de Bonampak revolucionaron lo que sabíamos del arte maya: color, narrativa y vida cortesana en tres salas pintadas.
La habitación 1 muestra preparativos cortesanos y músicos. La 2, una batalla brutal con sangre, lanzas y prisioneros. La 3, la celebración con danzantes y autoflagelación ritual.
El famoso azul maya (atapulgita + índigo) resistió 12 siglos en clima tropical. Otros tonos vinieron de hematita roja, malaquita verde y carbón negro.
Bonampak está en la selva lacandona, Chiapas. Acceso por carretera desde Palenque (3-4 hrs) más un trayecto en camioneta lacandona. Vale la pena por su carácter remoto.
Hoy el sitio limita visitas para preservar las pinturas. Existen reproducciones detalladas en el Museo Nacional de Antropología, CDMX.